
| Dios y el pobre |
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Por Jorge Galli
“El Señor hace justicia a los oprimidos, da de comer a los hambrientos, y pone en libertad a los cautivos, El Señor da vista a los ciegos, el Señor sostiene a los agobiados…” Salmo 146: 7
Es cierto que son muchos los salmos que transmiten júbilo, alegría y fiesta, pero también es cierto que la mayoría de ellos fueron escritos desde un contexto de penurias, pobreza, debilidad y opresión. Quizá esto explica porqué el libro de los Salmos es el más leído del Antiguo Testamento, sino el de toda la Biblia. Los salmos tienen la virtud de unir las alturas celestiales con nuestros horizontes terrenales. Los salmos revelan que Dios baja a los hospitales, a las cárceles y a los comedores comunitarios, a los campos de refugiados: “Levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre” (Salmo 112:7)
Caminemos este día hasta bajar adonde está Dios. |