|
“Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Cambia la tempestad en sosiego y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran porque se apaciguaron y así los guía al puerto que deseaban” Salmo 107: 28-30
Muchos y diversos son los puertos a los que podemos desear llegar: una profesión, un buen trabajo, integrarnos en una iglesia donde servir con alegría y desarrollar nuestros dones, conformar un matrimonio, ser familia. Algunos arriban a estos y otros puertos deseados, sin sortear demasiados obstáculos; otros, si se deciden a alcanzarlos, deben enfrentar dificultades, desafíos.
|