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EL ROL INDISPENSABLE DE LA FAMILIA Les sugerimos leer el siguiente artículo:
La familia y su función esencial Cuando existe un vínculo familiar sano y sólido, es más fácil cumplir las funciones reservadas a las instituciones educativas
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1225277
Nos invita a revalorizar la función de la familia en la formación integral del ser humano, concepto central en el ideario de Eirene y en nuestra labor cotidiana como institución dedicada al fortalecimiento de los vínculos familiares. En los últimos tiempos hemos asistido a diferentes escenas que obedecerían a una especie de “divorcio” entre la familia y la escuela: padres que se oponen y protestan cuando se suspenden las clases por un paro docente; maestros que se “quejan” de la contención familiar “precaria” que manifiestan los alumnos: “vienen mal alimentados”, “no traen los útiles necesarios”, “no saben prestar atención”, “chicos con la tarea sin hacer”; padres que “patotean” a los maestros por una calificación o sanción que consideran inadecuada para su hijo/a.
Como destaca el artículo, es posible analizar esta problemática dentro del marco global en el que nos encontramos, donde el Estado, la Escuela e incluso la Familia, están siendo cuestionadas como instituciones en sí.
También es cierto que los procesos sociales que atravesamos hoy día “atentan” contra la vida familiar… de ahí que se vuelve más necesario aún recordar que la familia es el formato diseñado por Dios para el desarrollo y crecimiento del ser humano, y que las funciones de la misma son indelegables, y su influencia es tan notable como innegable.
La Escuela y la Familia comparten un interés común e indiscutible: lograr un aprendizaje exitoso y una adecuada socialización de los niños y niñas.
Cuando el niño ingresa a la Escuela (al jardín o primaria), viene con un bagaje que son los aprendizajes adquiridos en la familia, e intentará desempeñarse en el ámbito escolar con las modalidades aprendidas en su mundo familiar.
Cuando hay mucha discordancia entre ambos entornos, puede surgir el conflicto.
¿Qué aprendizajes adquiridos en la familia necesita un niño “llevar” a la Escuela? • Capacidad para llevar adelante rutinas y hábitos de trabajo. En la Escuela, hay diversas conductas o actividades que se desarrollan de manera repetitiva y constante, porque permiten: desarrollar la actividad de manera organizada, optimizar los recursos para aprender, y desarrollar la autonomía del niño.
¿Estamos incorporando hábitos y rutinas en la vida hogareña? ¿Vamos propiciando la autonomía de nuestros hijos conforme a su edad y sus capacidades? • Capacidad de adaptar la conducta de acuerdo a ciertas reglas, y convivir adecuadamente con pares y mayores. En la Escuela, casi siempre se cuenta con un Reglamento Escolar o Leyes de convivencia en el aula. Si bien en casa las reglas no están por escrito, es importante que la familia funcione de acuerdo a pautas firmes y consistentes que permitan saber qué se puede hacer y qué no.
¿Sabemos cuáles son las pautas y criterios que nos ayudan a funcionar como familia? ¿Las enunciamos y las hacemos cumplir? ¿Sancionamos los incumplimientos acorde a la etapa evolutiva de cada hijo? • Capacidad para controlar los propios impulsos, tolerar las frustraciones, y enfrentar y resolver situaciones conflictivas. Se requiere que se hayan alcanzado ciertos logros psicológicos básicos en las primeras interacciones para poder afrontar las demandas del aprendizaje y la socialización escolar. Es bueno que desde el hogar y desde los inicios del desarrollo los adultos puedan utilizar las circunstancias oportunamente para el “entrenamiento emocional” que les permita a los niños la madurez necesaria requerida para el funcionamiento escolar. En este sentido, recomendamos ayudarles a tolerar sus errores y el “NO”, evitar las amenazas incumplidas, los sobornos y recompensas excesivas; evitar la competencia y la comparación, evitar darles premios por todo, enseñarles a desarrollar recursos que les permitan enfrentar y resolver situaciones, y no solucionarles todo por ellos.
Los desafiamos a revisar estos y otros aspectos que contribuyan a la alianza familia-escuela, y les deseamos un exitoso año familiar y escolar, donde la Familia pueda ser el ámbito de los “vínculos sanos y sólidos”, donde “las necesidades emocionales de todos sus miembros sean satisfechas”.
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