logo

Manténgase actualizado

Reciba un e-mail semanal. Suscríbase a nuestra lista de correo haciendo click aquí

El amor paternal de Dios se inclina para escucharme

El amor paternal de Dios se inclina para escucharme

Mirtha L. de Ferrari

 

 

“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”.

Salmo 40.1

 

 

 Siempre que leo este salmo, me da mucha ternura cuando me acuerdo de mis hijos, tironeando de mi ropa para que me agachara, y ver mi cara mientras me comunicaban algo que para ellos era importante.
Ellos no estaban seguros de que les estaba prestando atención hasta que podían ponerse frente a mí.

No puedo decir que hacían esto pacientemente, como dice el salmo. La ansiedad de ellos era tremenda, y peor cuando los dos querían hablarme al mismo tiempo. Ahí sí que no entendía nada, porque sus voces se superponían y cada uno trataba de gritar más que el otro, para llamar mi atención primero. Tan complicada era la situación que, tanto mi esposo como yo, debíamos darle a cada uno su turno para hablar.


Puede ser que mis hijos no pudieran esperar pacientemente, porque quizás en alguna ocasión habremos estado ocupados y no respondimos a sus reclamos, o no los escuchamos, o no les dimos el tiempo y atención que ellos necesitaban.


No es ese el caso de nuestro Padre Celestial. Podemos esperar con paciencia, y tener la certeza de que se va a inclinar para escucharnos. Y no sólo nos escuchará sino que nos sacará del lugar donde estamos, como dice más adelante el salmo, y nos pondrá en uno seguro, donde podamos desempeñarnos con tranquilidad y sin temor.


Dios es un Padre perfecto, y él sabe cómo y cuándo darnos o no lo que le pedimos.
Hay muchas cosas que no entendemos, hay muchas situaciones por las que elegiríamos directamente no pasar. Otras veces nos preguntamos si Dios nos está escuchando, si está con nosotros. Leemos esta palabra “pacientemente”, y consideramos que ya no damos más, y que no podemos esperar con paciencia. Pero no hace falta que tratemos de tirar de las vestiduras de Dios para que nos escuche, porque él ya lo está haciendo, y no sólo eso, sino que se inclina para oír aquello por lo que estamos clamando, y actuará en consecuencia, lo que sea mejor para nosotros, que somos sus hijos.


Oración:

"Gracias, Papá, por inclinarte a escuchar mi clamor. Dame fuerzas para esperar tu respuesta con paciencia".

 

Agradecemos a la Convención Evangélica Bautista Argentina,
por permitirnos difundir el devocional del libro
Juntos en tu presencia, 2008.

 

 
Eirene Argentina - 2004 -2007 - Todos los derechos reservados
Armonía Plena - Servicio Integral a la Familia - Asociación Civil - Resolución IGJ Nº 0000987 - Al servicio del propósito de Dios
© 2012 Eirene Argentina - Ministerio a las familias
Joomla! is Free Software released under the GNU/GPL License.